
Entomólogos de la Universidad de Montreal, en Canadá, han descubierto un insólito comportamiento entre una especie de avispas (Dinocampus coccinellae) que habita en la región de Quebec. Según sus observaciones, estos insectos toman por la fuerza a las indefensas mariquitas y las obligan a incubar los huevos de sus larvas entre sus patas. Esta es una práctica habitual entre los insectos, pero lo curioso del caso es que no matan al huésped, si no que lo «secuestran» el tiempo necesario para que las larvas se desarrollen. Después queda libre.
Actualmente, Brodeur se encuentra estudiando este fenómeno para conocer con exactitud cuánto dura el ciclo, cuántas larvas consiguen salir adelante y la relación que existe entre el huésped y el parásito. «¿Puede la mariquita rechazar ser utilizada? No lo sabemos. Nuestro objetivo es reproducir una variedad de situaciones en laboratorio y ver cuáles son más favorables a la reproducción», ha explicado el especialista.






